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Un accesorio de aleación para tuberías de proceso de alta presión debe cumplir dos requisitos distintos: contener la presión en todo el rango de temperatura de diseño y resistir, en sus superficies mojadas, el entorno real del proceso. Una aleación adecuada no puede compensar un diseño de presión insuficiente, mientras que un accesorio con espesor de pared suficiente puede fallar prematuramente si el material es vulnerable a la corrosión localizada.
Empiece por las condiciones de diseño y el código de tuberías aplicable; después, compare los materiales candidatos con el fluido, la temperatura, el método de unión y los requisitos de inspección. El tamaño nominal de tubería y el espesor de pared no bastan por sí solos para determinar si un accesorio es adecuado para un servicio concreto.
Registre la presión y la temperatura de diseño, así como el rango normal de operación. Incluya las condiciones de puesta en marcha, parada, limpieza, funcionamiento anómalo y pruebas de presión. Un accesorio puede estar sometido a su condición mecánica más exigente durante una variación de temperatura, incluso si la presión máxima se produce en otro momento.
La resistencia del material suele variar con la temperatura. Para servicios a temperaturas elevadas, utilice las tensiones admisibles y las reglas de diseño aplicables al material seleccionado según el código vigente. Si la exposición sostenida a altas temperaturas hace relevante la fluencia, la resistencia a la tracción a corto plazo no basta para evaluar la capacidad de soportar presión a largo plazo.
A bajas temperaturas, la tenacidad puede convertirse en un factor limitante. La especificación debe contemplar la temperatura mínima de diseño y los requisitos de ensayo de impacto aplicables al material, el espesor y el código de tuberías.
Identifique también las condiciones cíclicas. Los cambios frecuentes de presión, los transitorios térmicos y las vibraciones pueden generar problemas de fatiga, especialmente en las soldaduras, las transiciones y las zonas de concentración de esfuerzos. Que un accesorio cumpla un cálculo de presión estática no significa que esté automáticamente cualificado para un servicio con ciclos severos.

La selección para resistencia a la corrosión requiere más información que el nombre del fluido. La concentración, la temperatura, el oxígeno disuelto, los cloruros, los contaminantes y las condiciones de flujo pueden modificar el comportamiento de una misma aleación. Considere tanto las zonas estancadas y los depósitos como el flujo principal: las hendiduras bajo los depósitos o en las uniones pueden crear condiciones más agresivas que las del líquido a granel.
Por ejemplo, puede considerarse una aleación de níquel-molibdeno-cromo como C-276 o C-22 cuando las corrientes de proceso con cloruros presentan riesgo de picadura o corrosión en hendiduras. La elección entre ambas sigue dependiendo de la exposición química completa, incluidas las condiciones oxidantes y reductoras. Ninguna de las dos calidades debe considerarse resistente a todas las mezclas de ácidos.
Las aleaciones de níquel-molibdeno, como B-2 y B-3, son candidatas para ciertos servicios con ácidos reductores, incluidas algunas aplicaciones con ácido clorhídrico. Su idoneidad puede cambiar en presencia de contaminantes oxidantes. A la inversa, no debe suponerse que una aleación seleccionada principalmente por su resistencia a altas temperaturas, como Hastelloy X, ofrezca la misma resistencia a la corrosión acuosa que una calidad elegida para servicios químicos agresivos.
El titanio puede ser una opción atractiva en algunos entornos con cloruros y agua de mar, pero no es un sustituto universal de las aleaciones de níquel. Los ácidos reductores, las condiciones en hendiduras y la naturaleza de la película de óxido protectora pueden afectar su idoneidad. Las aleaciones de cobre-níquel pueden ser adecuadas para ciertos servicios marinos, pero su rendimiento depende de las condiciones de flujo y la química del agua; no son intercambiables con las aleaciones de níquel resistentes a la corrosión.
Cuando los datos de corrosión publicados no representen la mezcla del proceso, evalúe los materiales candidatos en condiciones representativas, incluidas las soldaduras y los depósitos previstos cuando corresponda. Una baja velocidad de corrosión general no descarta la corrosión localizada ni el agrietamiento por corrosión bajo tensión.
Identifique el tipo de accesorio y el proceso de fabricación: accesorio para soldadura a tope sin costura o soldado, accesorio forjado para soldadura por enchufe o roscado, o componente de diseño especial. Los codos, reductores, tes y conexiones de derivación pueden presentar distribuciones de esfuerzos diferentes; por ello, igualar el espesor nominal de pared de una tubería recta no constituye una verificación de diseño completa.
Utilice el código de tuberías aplicable junto con la norma pertinente del componente o un método de diseño documentado. Compruebe las dimensiones especificadas del accesorio, las tolerancias de fabricación, la calidad del material y la capacidad de presión-temperatura. Las geometrías no estándar o los servicios que quedan fuera de la base establecida para un componente estándar pueden requerir cálculos o cualificaciones adicionales.
Preste especial atención al espesor mínimo final de pared. El conformado, el mecanizado y la preparación para soldadura pueden reducir el espesor local; además, en servicio pueden ser necesarias tolerancias por corrosión y erosión. La cuestión relevante es si el componente terminado conserva el espesor requerido en sus puntos más limitantes, no si el material de partida tenía un espesor nominal adecuado.
Las conexiones roscadas requieren una evaluación específica cuando las consecuencias de una fuga, las vibraciones, la corrosión o las cargas cíclicas son importantes. La pérdida local de sección en la rosca y el método de sellado de la unión pueden hacer más apropiado otro tipo de conexión. La elección final depende del código, la clase de presión, las necesidades de mantenimiento y las condiciones de servicio.
El rendimiento de un accesorio depende de sus soldaduras y de la tubería adyacente. Especifique los materiales a ambos lados de cada unión, el metal de aporte y el procedimiento de soldadura cualificado. Las soldaduras entre metales distintos requieren especial atención, ya que la dilución puede alterar la composición química del metal de soldadura y afectar la resistencia a la corrosión o las propiedades mecánicas.
Los controles de fabricación también son importantes. La contaminación de la superficie, un aporte térmico inadecuado o un tratamiento térmico inapropiado pueden comprometer una aleación resistente a la corrosión. El titanio, por ejemplo, requiere una protección eficaz durante la soldadura para limitar la contaminación del metal caliente. En el caso de las aleaciones de níquel, el procedimiento de soldadura debe tener en cuenta la calidad seleccionada y las propiedades requeridas de la unión terminada.
Cuando se utilizan tubos de aleación de níquel en el mismo sistema de proceso, los tubos de aleación Hastelloy incluyen calidades como C-276, C-22, B-2, B-3 y X. Constituyen un punto de partida útil para evaluar la compatibilidad de los materiales de las tuberías, pero la especificación de un tubo no establece por sí sola la clasificación de presión ni la cualificación de fabricación de un accesorio hecho con esa aleación.
Una vez seleccionados el material y el diseño del accesorio, traduzca la decisión en requisitos que puedan verificarse en la recepción. El nombre comercial de una aleación no es suficiente: especifique la designación del material y la especificación del producto aplicables, las dimensiones, la norma del accesorio o la base de diseño aprobada y el proceso de fabricación.
El paquete de inspección y documentación debe reflejar las consecuencias de una falla y los requisitos del proyecto aplicables. Según la aplicación, puede incluir:
Antes de realizar el pedido, armonice la hoja de datos con el diseño de tuberías: indique el rango de presión y temperatura, la composición del fluido, la tolerancia por corrosión, los detalles de conexión, los requisitos de inspección y los ciclos de operación previstos. Así, el fabricante dispondrá de una base para suministrar un accesorio cuyo material, geometría y documentación respalden el servicio previsto.